Residencia musical en MALABO - Guinea Ecuatorial
Fecha: del 3 al 14 de noviembre de 2025
El Centro Cultural de España en Malabo participa desde 2023 en las residencias AfrOeste. Los dos primeros años centrándose en la modalidad de música, con artistas de Cuba, Honduras, Colombia y Perú y este pasado año 2025 con una residencia basada en el baile y las danzas populares y tradicionales.
Durante las dos semanas de residencia AfrOeste 2025, los dos profesionales invitados han trabajado con varios jóvenes bailarines y músicos de Guinea Ecuatorial con el objetivo de explorar las conexiones rítmicas que unen la danza de ambos continentes, América y África y, en concreto, recorrer e indagar en la evolución del Candombe, la expresión cultural afro-uruguaya que combina música, danza y un fuerte componente social, desde sus inicios en el continente africano, además de
Artistas en residencia
Paola Soledad Correa Ramos es una artista afro-uruguaya, docente de danza y gestora cultural. En su trabajo, con el punto focal en Uruguay pero expandiéndose por toda latinoamérica y parte del mundo, crea espacios de transmisión cultural basados en el Candombe, movimiento artístico y social uruguayo de danza y baile, trabajándolo tanto como lenguaje estético, como político y de memoria.
Gorgonio Edu Abaga Esa, Gorsy, es un actor, coreógrafo, músico, dramaturgo y formador hispanoguineano. En su dilatada experiencia en el mundo de las artes escénicas, desde 1996, ha trabajado como actor de cine en series como “Detective Touré” y director teatral de obras como “El Percusionista” o “Abáah. La Casa de la Palabra”. Desde el año 2010 desarrolla proyectos de intercambios culturales entre África, Europa y América Latina. Entre sus trabajos más destacados está su proyecto estrella Eduk’Art, el arte escénico al servicio de la educación
Esta residencia tuvo como objetivo central favorecer procesos de desarrollo humano a través del intercambio cultural, artístico y pedagógico entre comunidades africanas del continente africano y la diáspora afro de América Latina. Desde una perspectiva identitaria, antirracista y de cooperación horizontal, la propuesta se orientó a generar espacios de formación, reflexión y creación colectiva donde el cuerpo, el tambor y la memoria funcionaron como lenguajes comunes.
La agenda de trabajo se organizó en torno a instancias de formación, aprendizaje mutuo, observación cultural y creación colectiva, desarrolladas en el Centro Cultural de España en Malabo. Contamos con la participación activa de artistas locales, estudiantes, docentes y miembros de la comunidad. Todo ello se ha cumplimentado con la visita de los dos docentes a los lugares culturales y turísticos de mayor interés para su residencia como la iglesia de Batete, la ciudad de Luba, la finca de cacao de Sampaca o las playas de Sipopo.
La metodología desarrollada durante la residencia se basó en una pedagogía corporal y vivencial, que concibe al cuerpo como archivo de memoria, conocimiento y experiencia histórica. La planificación de los talleres y actividades respondió a una lógica progresiva: comenzar desde la oralidad y el encuentro humano, avanzar hacia la exploración sensorial y somática, y luego profundizar en el aprendizaje técnico-artístico del toque, la danza y el canto. Se prioriza un enfoque desde la horizontalidad, el respeto mutuo y la escucha activa, permitiendo que los conocimientos locales y los de la diáspora dialogarán en igualdad de condiciones.
Desde el punto de vista pedagógico, la residencia se apoyó en principios de educación popular, transmisión oral y aprendizaje colectivo, entendiendo la formación artística como una herramienta de fortalecimiento identitario y desarrollo humano. La alternancia entre instancias de enseñanza (talleres de Candombe, expresión cultural afro-uruguaya que combina música, danza y un fuerte componente social) y de aprendizaje (clases de danzas tradicionales guineanas) permitió consolidar un proceso de ida y vuelta que enriqueció a todas las personas involucradas.
La residencia inició con un taller de oralidad, concebido como instancia inaugural de encuentro, en el cual los participantes se presentaron personalmente. Esta instancia fue clave para generar un clima de confianza, reconocimiento mutuo y apertura, estableciendo las bases conceptuales y afectivas del intercambio que se desarrollaría a lo largo de la residencia. Durante los primeros cuatro días, se dictaron talleres de Candombe escénico y familiar, abordando la relación directa entre instrumento y cuerpo. Estas instancias permitieron no solo la transferencia de saberes desde Uruguay, sino también la generación de un diálogo vivo con las tradiciones musicales y corporales guineanas, evidenciando puntos de encuentro entre culturas. En una tercera etapa la residente y los participantes participaron activamente en clases de danzas tradicionales guineanas, adoptando un rol de aprendizaje y escucha, profundizando en el conocimiento y reforzando así el carácter bidireccional y ético del intercambio. En este proceso de clases de ida, brindada por Paola, y de vuelta brindadas por Gorsy Edu y participantes, se fue desarrollando un trabajo de ensamblaje progresivo.
El proceso culminó en una presentación final abierta al público, resultado de la creación colectiva desarrollada a partir del cruce cultural entre los residentes y los participantes. La obra integró varias artes; música en vivo, movimiento corporal y canto, proponiendo un nuevo relato corporal y sonoro de la diáspora.